1. El Origen: Un Sueño Heredado

Todo comenzó con un gesto de gratitud hacia mis padres y el legado de nuestra finca tradicional de plátanos. Hace más de 40 años, mi padre, un auténtico enamorado del café, ya soñaba con ver este cultivo crecer entre nuestras tierras, aunque las normativas de la época no lo permitieron. Hoy, inspirados por dos cafetos supervivientes de aquellos días que aún permanecen en la finca como testigos silenciosos, hemos decidido hacer realidad aquel deseo. Lo que nació como una herencia familiar se ha transformado en nuestra mayor ilusión.

2. El Cultivo: Cuidado con Amor de Familia

Todo comenzó con un gesto de gratitud hacia mis padres y el legado de nuestra finca tradicional de plátanos. Hace más de 40 años, mi padre, un auténtico enamorado del café, ya soñaba con ver este cultivo crecer entre nuestras tierras, aunque las normativas de la época no lo permitieron. Hoy, inspirados por dos cafetos supervivientes de aquellos días que aún permanecen en la finca como testigos silenciosos, hemos decidido hacer realidad aquel deseo. Lo que nació como una herencia familiar se ha transformado en nuestra mayor ilusión.

3. Del Árbol a la Taza: El Ciclo de la Alegría

El café en Villa Isabel es un espectáculo para los sentidos que marca el ritmo de las estaciones. Nos maravilla el aroma embriagador de sus flores blancas al llegar la primavera y el color vibrante de sus frutos, que son, sin duda, la verdadera alegría de nuestra huerta. Aunque el trabajo es intenso y requiere una recolección manual y meticulosa, cada paso del proceso está lleno de satisfacción, preparando con esmero el grano para el momento culmen de su transformación.

4. Identidad y Sabor: Un Festín para el Alma

 

Para nosotros, el momento de tostar y moler nuestro propio café es un auténtico festín. Creemos firmemente que el perfil de taza de nuestro producto está intrínsecamente ligado al amor y la energía que invertimos en su cuidado. Es un café con identidad canaria, nacido de la tradición platanera y perfeccionado por el entusiasmo de una nueva etapa. Cada sorbo es una invitación a compartir nuestra historia y a disfrutar de un fruto que sabe a dedicación, a familia y a tierra viva.

"No tengo palabras para describir el excelente servicio que recibí de vuestra finca. Vuestro equipo hizo todo lo posible para satisfacer nuestras necesidades y superó nuestras expectativas".

Oliver Hartman